Mis letras, mis palabras, mis frases, mis sentimientos…Todo cuanto plasmo, aún sin dejar de ser de mí, de mi marca, te pertenecen en pensamiento desde este instante en que tú me lees…

© ɱağ

Desde 2014

Y cierro los ojos para abrir mi ánima…

23 de julio de 2015

Mi Señora, Maryde de Loarre...


Castillo de Loarre (Huesca)
Amanecía y el sol empezaba a colarse por el ventanal, dos aberturas acristaladas bajo un arco de medio punto. En la chimenea crepitaban los rescoldos del fuego que con tanto brío había ardido horas antes. Su fiel perro, en duermevela, hecho un ovillo sobre la alfombra.

Maryde se acercó hasta la bancada de piedra a los pies del ventanal, adornada con mullidos cojines de ricas telas. Una bocanada de aire fresco golpeó su cuerpo y los rayos del sol anaranjado, explotando en un cielo inmensamente azul, le cerraron los ojos momentáneamente. Podía observar parte del pinar y el recio lienzo de la muralla con la torre del Homenaje a dos dedos, la planicie de campos que le servían de falda y que, ahora, una ligera neblina los cubría formando un inmenso mar, y la sierra a la derecha. Perdigón se acercó curioso e imitó a su dueña.

Aquel era su lugar. Un regio castillo, vestigio de señoriado y abadía, encaramado sobre una cumbre rocosa bajo la vista de los Mallos de Riglos(click), gigantes de piedra verticales y desplomados.

Entre aquellas piedras habían nacido una noche de luna llena; una noche en la que aullaban los lobos y ululaban los búhos… como aquélla en la que aquel extranjero, Ibn Al Samai Noor Al Qamar,  la había hecho suya. Como recuerdo de aquel amor inmaduro, o de un deseo desbordado, una piedra preciosa roja engarzada en un corazón, el corazón que le había entregado sin él saberlo y con la promesa de un “volveré”…


Maryde cabalgó aquellos mismos lugares donde, sin querer, había nacido el amor por Ibn, por el hijo del cielo y la luz de la luna ; porque eso significaba su nombre.

La amplia pradera que se abría en la cara sur, a los pies del castillo, se inundaba de caballeros, de sus escuderos, de sus caballerías. Veedora, anhelaba unos colores: Azul como el cielo, verde como aquellos ojos que se tornaban grises, azabache como su pura sangre…, señal inequívoca del que le había robado todo: Su corazón, su pensamiento y su alma.

Aquella margarita había dicho “” pero no hubo suerte. Se llenó de tristeza. La siguiente contienda sería por su matrimonio y ya no habría marcha atrás.


Al galope, en el último sonido del cornetín, el inesperado. El deseado. El que lucía aquel velo azul en su brazo derecho. El caballo, blanco esta vez, reverenció. El caballero levantó su yelmo. Sonrío.


Vengo a por vos, Mi Señora...”.




***   ***  ***  ***  ***  ***  *** ***  ***
Este relato pertenece al Reto de los Jueves, propuesto en esta ocasión por Max Estrella desde su blog, al que invito a visitar así como los del resto de participantes.

Y si podéis venir algún día a visitar este castillo no lo lamentaréis. Os encantará así como todo su entorno.
Es el castillo de Loarre, el mejor conservado de su época en toda Europa,  que aparece al principio y al final de la película El Reino de los Cielos(clicka) de Ridley Scott. 

30 comentarios:

  1. Me encantan las historias de caballeros y damas... tienes ese halo tan romántico a la par que salvaje, que no puedo evitar sentirme atraído por ellas. Un estupendo microrelato de los jueves. Y tanto las imágenes como la ambientación son perfectas, especialmente el Castillo de Loarre.

    Besos Carnales.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En el fondo, tod@s somos un@s romántic@s. A mí me gusta ser así, tan romántica como salvaje, aunque reconozco que me puede un lado más que el otro...
      Me alegro de que te haya gustado y, si puedes, ven, porque te vas a sentir como un auténtico caballero... y fuera de temporada para que puedas disfrutar de él como disfrutaría un caballero medieval dando los mismos pasos que su amada.
      Un beso enorme.

      Eliminar
  2. Me gustan los castillos, será por mi alma de caballero y vampiro. Y las princesas también me gustan :P Excelente relato, siempre me sorprendes.

    Besos de dulce.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me gusta sorprenderte :-) y que te gusten las princesas.... porque yo, bueno, fui princesa... o igual no he dejado de serlo porque tengo esa dama dentro de mí aunque sea Reina y Señora :-)
      Siéntete caballero. Merece la pena recrearse en un momento así.
      Un beso principesco :-)

      Eliminar
  3. Ah Mag esas historias de caballeros y damiselas me pueden. Muchas veces he retrocedido siglos soñandome ahí por unos prados tan verdes y tan libres. Vaya coincidencia he sacado unas imágenes hermosas de la película El reino de los cielos, que de por si es hermosa. Buen escrito y vives en un magico lugar

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aich, Demian. ¿Sabes tú que las coincidencias no existen, que solo caben las evidencias? Disfruté esa película porque yo me siento tan princesa...
      Y ese castillo, que siempre me ha gustado, tan real, donde puedes pasar las manos por las piedras y sentir su vida. Puedes entrar en una de esas habitaciones y ver todavía la sombra que dejaron los fuegos y ver a estos crepitar. Puedes asomarte a las ventanas y ver ese paisaje que yo he descrito y sentirte habitante de ese lugar. Saber, en mi caso, que he de remangar mis faldas para no pisar mi vestido al bajar o subir cualquier escalinata; perderme o buscar un refugio en una pequeña capilla, sin apenas luz, que hay subiendo la escalera principal... o subir a la torre de la reina y ver que el mundo me queda a los pies... Ver la cara sur, donde está, efectivamente, la pradera y, como en la película, imaginar el bullicio de un pueblo que, ahora se queda al otro lado...
      Sí, me puede... Y tengo este lugar a media hora.
      Espero ver esas imágenes en alguna de tus creaciones y poder disfrutarlas y decir, ahí he estado yo... Esa persona, en ese tiempo, pude o fui yo.
      Un beso enorme, de esos que el tiempo no borra.

      Eliminar
  4. Hermoso relato de damiselas y caballeros de reluciente armadura y bonito castillo que habrá que añadir a la lista de sitios para visitar.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Hola, Pikxi. Te lo recomiendo y, sobre todo, fuera de temporada para apreciar bien todo.
    Un saludo y gracias por la visita.

    ResponderEliminar
  6. Pues habrá que visitarlo, y mucho más después de leer las andanzas que cuentas en tu historia...por un momento me has trasladado al castillo y los gigantes de piedra...imponentes los mallos...muy bueno.
    Gracias por participar

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por la idea, Max. Me encantó desde el primer día y me dejé llevar por lo que me gusta. Una parte muy "yo".
      Un beso enorme y de verdad, si tienes oportunidad y te gusta la escalada o el senderismo, es un lugar genial.

      Eliminar
  7. Qué maravilla de relato y qué maravilla de sitio! La narración es impecable, la descripción perfecta, me lo has hecho visualizar. El sitio es impresionante digno de ser visitado, por supuesto.
    Me gustó mucho la película del Reino de los Cielos.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La película está muy bien, cierto. No veas lo guapo que estaba el castillo, la explanada sur que digo yo, con las cabañas...
      Me alegro de haberte llevado de la mano de mis letras a un lugar tan bonito y visualizar lo ue yo he "vivido".
      Un beso y gracias por venir. Hasta el jueves.

      Eliminar
  8. Ainssssss Mag... te leo y te veo... lo veo... los veo... ese amor que vida trás vida se busca y se reencuentra... se siente y se vive... de una u otra forma... pero es eterno.

    Las imágenes pasan por mi cabeza, y por el título no reconocía la película, porque aquí se llama diferente ("Las Cruzadas") pero obviamente la adoro y está dentro de mi vasta colección de dvd. Ya me llevarás a conocer ese lugar... pero antes iremos por Venecia!

    Besotes hermosa ...y el resto ya lo sabes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me sonrío con lo que dices...
      Ese amor eterno que tod@s deseamos; ese alma gemela que se pega a una desde el principio de los tiempos y que en cada época se encuentran... Se viven, se vuelven a amar al reconocerse y vuelven a partir... Y vuelven a encontrarse...
      Un placer llevarte y un placer, seguro, perderme por los canales de Venecia y pensar, recrearme... ¿Quién sabe? Reencontrarme con mi alma gemela al doblar la esquina en un palacio o al cruzar un puente...
      Un beso enorme.

      Eliminar
  9. Mi Magda, paso por aquí siempre en las sombras, tus letras me llaman.... Me llenan el alma, me hacen soñar. Hoy no es una excepción, sólo que a diferencia de otras veces, hoy paso a saludarte... Y a decirte que este relato ha sido una caricia, me ha gustado mucho, las historias de época son una hermosura....
    Cuanto romance.... Suspiro, suspiro jajaja
    Ojalá algún día pueda visitar ese hermoso lugar....

    Un beso....
    Y muchos Cariños, preciosa Magda...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, guapa. Ahora mismo vengo de tu casa y me he quedado... suspirando también pero de otra forma.
      Ojalá puedas conocerlo y acordarte de esta historia cuando subas el empinado camino, cuando subas la escalinata principal y te sientas princesa...
      Gracias por quedarte un ratito. No sabes la alegría que me has dado.
      Un beso enorme.

      Eliminar
  10. Bonita historia de caballeros medievales. Al final vino su caballero.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un@ va siempre donde está su corazón...
      Un beso.

      Eliminar
  11. El fue a pelear por ella, que valiente. Merece ganar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Él no viene a la contienda. La contienda no le importa nada. Solo viene a por quien no creía amar.
      Un beso.

      Eliminar
  12. Impecable tu relato, nos traslada hacia esos remotos tiempos en donde el amor romántico era una aventura que a veces entretejía el destino y el corazón debía luchar en silencio, tras los muros de su fortaleza, por conservarlo.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  13. Hola, Neo. Gracias por la visita. A mí estas historias, estas épocas siempre me han inspirado. Debe ser que mi alma rondó por esos tiempos y tiene sus recuerdos. Yo lo he pintado fácil, pero el amor nunca ha sido fácil... y menos antes, que no era libre...
    Un beso.

    ResponderEliminar
  14. Una historia muy romántica y en un escenario único para trasladarnos a la época que pretendías.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me puede el romanticismo. Siempre hay un hueco para él hasta en la peor de las historias.
      Gracias por pasarte. Un beso enorme.

      Eliminar
  15. Vengo a por vos, mi señora. Esa frase, la última de tu bella historia, hace que renazca la esperanza en el ánimo de la señora de ese lugar mágico, en el alma de Maryde de Loarre. Has recreado ambientes y has creado una atmósfera romántica y caballeresca como escenario de un gran amor. Me ha gustado mucho leerte.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ver a su caballero ya le hace palpitar el alma... No se sabe cuánto tiempo ha pasado pero se sobrentiende que suficiente como para que la esperanza la embriague.
      El verdadero amor siempre triunfa como en la películas de Disney.
      Un beso grande y mil gracias por venir.

      Eliminar
  16. Un relato romantico con tintes caballerescos, fantastico.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una historia romántica... de las que me gustan a mí.
      Un beso. Gracias por pasarte por aquí. Hasta el próximo jueves.

      Eliminar
  17. Impresionante como describes cada lugar, haces que me sitúe allí para soñar.

    Se eriza hasta la piel… Esa llegada cuando ya se ha perdido la esperanza… Siempre triunfa el amor.

    Buenísimo, escribes divino.

    Muchos besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me halagas mucho con tus palabras :-) Gracias, de verdad. Y me alegro que te hayas podido sentir como protagonista de una historia romántica y tus ojos hayan visto lo que yo sí he visto.
      Un beso enorme.

      Eliminar

Sueña porque soñar es vivir y vivir es sentir...

Si deseas seguirme por correo.

Acólitos...